Reflejo de la pureza. Ayuda a mitigar la sed del alma que viene de un largo camino y también fortalece su regreso.
Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, la cual al marcharse se irá contenta.
Las calaveras de azúcar representan a la muerte siempre presente
Es uno de los iconos más representativos de la cultura en México. Símbolo de muerte y un recordatorio de que en cualquier momento puedes perecer.
Suelen ser los platillos favoritos que el difunto tenía en vida y que, con sólo olerlos, puede saborearlos como cuando estaba vivo.
La cruz es un símbolo de fe, espiritualidad y amor eterno, un recordatorio de la conexión entre vivos y difuntos, una conexión que trasciende el tiempo y la distancia.
Con su luz, ayudan a orientar a los espíritus.
Los juguetes son para que se entretengan las ánimas de los “angelitos”.
Ayuda a purificar el alma, para que no se corrompa en su traslado.
El retrato del recordado sugiere el ánima que nos visitará y recordamos con tanto cariño.
La fruta representa la abundancia de la naturaleza.
El pan de muerto es un abrazo espiritual que une a vivos y difuntos. Sus decoraciones, fragancia y sabor mantienen viva su memoria en nuestros corazones.